
.Las calles se encienden, despiertan. El frío me envuelve. Paseo tranquila, por calles desiertas, apartadas de la estúpida multitud, abrigadas tan solo por el sonido del viento. Las hojas me animan al son que recorren su camino hacia el suelo. Parezco estar sola, infinita en el mundo de la navidad serena. Entonces los veo. Noctámbulos seres de la vida apartada. Adictas personas a la soledad absoluta. Sin techo en el que cubrirse, sin sombra que proteger. Cielo eterno que no les abriga, sueños muertos que ocultan sus vidas. Sin más ilusión que la de pasar. Pasar sin dejar, pasar y pasar. Vegetales almas de la eterna lucha. Apariencias fieles a los bancos de esquinas. Estómagos hambrientos de esperanzas desnudas. Corazones cansados, abatidos, cargados de espinas.
